
Área de Educación Popular
Consideramos a la educación popular como una herramienta de construcción político-pedagógica que aporta a la creación de contra hegemonía desde los movimientos autónomos del campo popular que apostamos al cambio social. Es por ello que creamos el área específica de educación popular.La educación popular propone la reflexión “desde los movimientos populares”, desde su praxis, su memoria histórica, sus necesidades, y los procesos en los que se va constituyendo un nuevo bloque histórico social que altera los lugares conocidos de los grupos sociales que los integran. Busca un diálogo entre ese “pensar desde los movimientos populares” que vemos desde cada espacio de lucha y el saber que se construye en otros ámbitos de investigación y elaboración ideológica como aporte al auto-reconocimiento de los movimientos populares a su autoorganización, y a la recreación de su identidad, basada en la reflexión sobre su práctica, en la confrontación de ésta con la teoría acumulada en la experiencia histórica, intentando identificar la introyección de la dominación en el seno mismo de las conciencias y los sentires de lxs oprimidxs.No pensamos nuestras intervenciones desde posiciones expositivas ni meramente transmisoras; sino desde propuestas pedagógico-políticas construidas desde el diálogo, la pregunta, la indignación, la alegría y la esperanza. Procuramos en cada encuentro abordar el diálogo desde la palabra y desde el cuerpo, entendiéndonos como sujetxs históricos y reflexionando sobre nuestras luchas, porque como nos enseñara una compañera: “el que lucha sabe, pero el que reflexiona sobre sus luchas, lucha mejor”.
Área de Comunicación y Cultura
Entendemos a la comunicación y al arte como herramientas de transformación social, apostamos a que su puesta en práctica les permita –y porque no, nos permita- recobrar la palabra muchas veces silenciada, poner el cuerpo y la imaginación en juego. Buscamos que estas prácticas nos sirvan no sólo para reflexionar, sino fundamentalmente para comenzar a generar nuevas subjetividades militantes que se presenten como protagonistas del cambio de sus realidades, muchas veces pensadas como estáticas e inmodificables.Las actividades, si bien se realizarán en un primer período en un solo espacio integrador, tenderán a conformar dos espacios de trabajo diferenciado aunque complementarios.Un primer espacio es el de ARTE POPULAR; como un lugar de recreación y sobre todo, de socialización de conocimientos y prácticas que trae cada unx, pensando en la necesidad de ir construyendo nuevas experiencias colectivas de expresión propias de lxs jóvenes del movimiento. En este sentido pensamos como posibilidades la conformación de un Taller de composición/baile como embrión de una murga o banda que exprese la “voz del movimiento en movimiento” y de un Taller de pintura, donde a partir del stencil y murales colectivos se puedan expresar en las paredes del barrio y el resto de la ciudad y resignificar ese espacio público del cual son excluidos, pudiendo a la vez, dar cuenta a partir del color y las formas de las nuevas síntesis generadas dentro del grupo.El segundo de estos espacios específicos es el de COMUNICACIÓN, focalizándonos aquí en la tarea de generar espacios de producción, articulación y difusión de las problemáticas del movimiento en particular y el barrio en general. Si bien la capacitación en tareas de prensa aportará al objetivo más general de formar activistas integrales de la comunicación, su misión más específica es capacitar para la difusión “hacia fuera” del movimiento.Por otro lado, y como tarea central de este espacio, buscamos generar herramientas que permitan el desarrollo de una comunicación popular y territorial, ubicando al barrio como espacio estratégico para dicha intervención. Siendo la fragmentación, atomización y dispersión uno de los grandes obstáculos que encuentra el campo popular para revertir la actual correlación de fuerzas, pensar en dispositivos comunicacionales que acerquen las distancias entre lxs vecinos, que permitan identificar como comunes los problemas que cada unx tiene por separado, y empiecen a buscar respuestas colectivas a los mismos, se vuelve una tarea de vital importancia.
Área de salud
La situación actual del sistema sanitario argentino no satisface las necesidades del pueblo, es un mal sistema de curación de la enfermedad que ni siquiera cumple ese objetivo limitado. El modelo médico es producto de una historia, se adapta a las condiciones imperantes, está al servicio de los intereses económicos y políticos, dentro de un sistema que le da validez. Por eso, la visión que sostenemos tiene connotaciones políticas, sociales, económicas y culturales, es un planteamiento comprometido con la lucha social.Con una visión social integradora, como la que tenemos de la vida, no caben acciones de salud pública aisladas, sino que estas deben relacionarse con lo cultural, lo ecológico, lo político y lo social en lo cotidiano (así lo cotidiano adquiere status político).Por lo tanto, las acciones de salud se dirigirán a la promoción de una vida digna teniendo en cuenta las singularidades de las comunidades; aquí no caben los planes uniformantes de la salud pública. Desde nuestra perspectiva, el proceso salud-enfermedad debe relacionarse con el sentido de territorialidad, ciudadanía, participación comunitaria, defensa de nuestros conocimientos ancestrales, diálogo de saberes, sistemas sociales complejos y procesos políticos que rompan los marcos de las miradas caudillistas, patriarcales y hegemónicas tradicionales; la salud en general debe ser parte integral de los Derechos Humanos.Planteamos una concepción que no puede desconocer la lucha, la contradicción, el conflicto, ni el goce; sino que debe estimular la creatividad, el pensamiento y la libre y responsable autodeterminación.En conclusión, creemos que llegó el momento de ponerle voz al antiguo grito “sólo cambiando el sistema habrá salud para el pueblo”, y necesitamos de la acción para que éste cobre validez y lleguemos a la transformación.
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